Los conejos frente al calor veraniego

Portrait of a rabbit

A partir de los 28ºC todos los mecanismos de control de la temperatura corporal en el conejo se encuentran “a pleno rendimiento”, según el especialista del portal Agrinews.es, Xavier Mora. De hecho, en su hábitat natural, los conejos están perfectamente adaptados al medio mabiente y son capaces de afrontar el golpe de calor.

Aún así, las épocas calurosas son períodos críticos para la supervivencia de los conejos que suelen resguardarse de las temperaturas extremas permaneciendo en sus madrigueras durante.

Aunque los conejos no son especialmente sensibles a las temperaturas altas, su rendimiento productivo y reproductivo se ve afectado por las olas de calor, tanto en la naturaleza, como en las granjas cunícolas.

Las temperaturas adecuadas

El rango de temperatuas óptimas para los conejos reproductores se situan entre los 16ºC y 22ºC, para el cebo – entre 14ºC y 20ºC. Los extremos de temperatura que los conejos pueden soportar sin graves consecuencias son de 5ºC y 28ºC.

A partir de los 26º de la temperatura ambiental, el sistema de refrigeración de los conejos se activan para mantener la temperatura corporal estable. Pero a partir de los 28º ya se puede percibir signos de que los animales se sienten afectados por las altas temperaturas.

Los golpes de calor

Son especialmente peligrosos los golpes de calor ya que pueden alterar los mecanismos de control corporales de los conejos provocando el estrés de calor. Xavier Mora describe el golpe de calor como “un trastorno grave que se presenta cuando un organismo homeotérmico (como somos los mamíferos) no puede disipar más calor del que genera o absorbe, aumentando la temperatura corporal y afectando al animal, principalmente al sistema nervioso central y siendo habitual el coma en casos de hipertermia severa”.

Mecanismos de termorregulación de los conejos

  • Evaporación del agua mediante la respiración. Cuando las temperaturas suben, el conejo aumenta la frecuencia respiratoria evaporando así más agua y quemando más calorías. Sin embargo, no puede evaporar agua a través de la piel por no tener glándulas sudoríparas.
  • Convección: los vasos sanguíneos de las orejas se dilatan, las orejas se separan aumentando la superficia de contacto con el aire, lo que permite la convección, intercambio de la temperatura con el ambiente. Este mecanismo es especialmente eficaz si hay movimiento de aire, provocado por ejemplo por ventiladores.
  • Conducción: transferencia de calor de un objeto a otro más frío. Es por eso que los conejos se extienden sobre el suelo liberando el calor por la barriga donde la densidad del pelaje es menor.
  • Radiación es el intercambio de calor entre dos objetos que no están en contacto por medio de ondas electromagnéticas. De esta forma un animal puede percibir calor en un día luminoso de invierno, mientras que bajo confinamiento el conejo puede perder calor por radiación, si las temperaturas de las paredes y del techo son más bajas que la temperatura del animal, según explica el ingeniero agrónomo Alberto I. Echevarría.

Pese a esos mecanismos de termorregulación, el calor es una amenaza ya que los conejos se vuelven más sensibles a sufrir enfermedades ifecciosas durante los períodos más calurosos.

Consecuencias productivas

Además, durante las olas de calor se observan efectos negativos en el crecimiento diario de los gazapos. Esto se produce debido a varios factores:

  • Disminución de la ingesta de pienso. Si la coneja pierde el apetito disminuye su capacidad lechera, además empeora el estado general del animal (peso, resistencia a enfermedades) y  ralentiza el crecimiento diario de los gazapos.
  • Alteraciones en la reproducción afectan sobre todo a los machos, con una disminución notable del ardor sexual y la calidad del semen. Así mismo, las cnejas  también manifiestan una baja aceptación a la monta durante las olas de calor.
  • Alteraciones en el parto. Los partos conllevan más problemas y un número menor de nacidos vivos, así como un aumento de abandonos de las camadas, advierte Xavier Mora.

Teniendo en cuenta estos factores y los métodos de control de la temperatura de los conejos, los cunicultores deberían estar preparados para las altas temperaturas de verano y asegurar unas condiciones cómodas para los animales de la granja ofreciendo buena ventilaciónrefrigeración y suficiente cantidad de agua.

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